24 may. 2010

LOST: .. my only friend... the end

Perdidos acaba de terminar. Durante años sus guionistas contaron historias mezclando distintos géneros (aventura, romance, espionaje, ciencia ficción, fantasía, policial, horror, comedia) y empleando estrategias narrativas tomadas del cine, la literatura y el comic. Pensar el final implicaba tomar alguno de estos referentes para elevarlo a un plano metanarrativo y desde allí cerrar algo que por naturaleza debería continuar (como es el relato serial). Podemos discutir la elección, pero no por las razones que ya se empiezan a oir en foros y tertulias. La crítica mas importante que se puede hacer a sus creadores es que fueron sumamente conservadores a la hora de cerrar su historia. Porque decidieron abrevar en una de sus fuentes más respetables: la literatura. Pero a muchos esa critica puede resultarles un elogio.

Perdidos termina remitiendo a la obra de un autor fundamental de la literatura popular norteamericana del siglo XIX: Ambrose Bierce. Con una vida azarosa -lucho en la guerra civil norteamericana y con setenta y un años fue a pelear la revolución mexicana y no se supo mas nada de él-, Bierce es considerado por muchos autores contemporáneas como un maestro del relato breve. Sus cuentos mas famosos estan ambientados durante la guerra civil, pero se lo considera también un referente en la literatura fantástica. Es precisamente un cuento que combina ambos aspectos el que han tomado los creadores de Perdidos para pensar el final de la serie -o incluso su estructura global si creemos que la tenian clara desde el momento de comenzar el relato hace seis años-, me refiero a "Suceso en el puente sobre el río OWL [Búho]".

El relato tiene tres partes. En la primera un narrador omnisciente nos cuenta con sumo detalle la ceremonia militar en la que tropas federales estan por ahorcar a un civil. Sobre el puente ferroviario, entre dos vigas, un tablon, el silencio, sus ultimos pensamientos... hasta que el hombre cae. Ahí comienza la segunda parte del cuento (que solo ocupa diez paginas en la edicion de Valdemar): un flashback en el que nos enteramos que se llama Peyton Farquhar y que era un granjero acomodado atrapado por las tropas federales cuando pretendia realizar un acto de sabotaje. Estamos a la mitad. Empieza la tercera parte. Peyton cae, pero se corta la cuerda, cae al rio y escapa de sus captores. Atraviesa un bosque y llega a su casa -fuera del alcance de las tropas enemigas. Cuando esta a punto de abrazar a su esposa en las ultimas líneas del relato "una luz blanca y cegadora lo incendiaba todo en derredor suyo... Un momento despues todo fue oscuridad y silencio." Y llega el párrafo final, dos oraciones que nos devuelven al principio y a lo que ya sabiamos (aunque nuestro deseo de creer lo contrario nos llevara a huir con Peyton durante varias páginas): "Peyton Farquhar estaba muerto. Su cuerpo, con el cuello roto, colgaba y se balanceaba suavemente de un lado a otro bajo las maderas del puente sobre el río Owl."

Si hubieramos vivido en el siglo XIX tendriamos una experiencia de primera mano de lo que significaba ser condenado a morir en la horca: nadie -salvo casos sumamente excepcionales- sobrevivía a la horca. Como vivimos en el siglo XXI no tenemos esa experiencia, pero tenemos otras parecidas. Sabemos que nadie -salvo casos sumamente excepcionales- sobrevive a un accidente aéreo. Pero en ambas historias nos aferramos a lo posible improbable y entramos de lleno en el juego que nos plantea el creador de la ficción (con su generosa ayuda, claro). Seguimos sus aventuras porque queremos creer que van a derrotar a la muerte -algo que nos une profundamente puesto que vivimos y nos preocupamos por un monton de boludeces imbuidos por la misma fe ciega.

La serie empieza mostrando a Jack tirado en la selva abriendo los ojos despues de un accidente aéreo. Se levanta y vive seis años de aventuras compartidas con la gente que conocia o habia visto y otros que hubiera querido conocer (un poco como armaba la historia el detenido en la pelicula Sospechosos Habituales). Pero la historia termina unos minutos despues cuando cierra los ojos y muere. El ultimo plano de la serie no es el ojo de Jack cerrandose, sino los planos que acompañan a los titulos y en los que vemos los restos del avion siniestrado esparcidos en la playa. No hay supervivientes.

Estamos ante un relato fantastico de corte clásico. Explora los intersticios de la realidad y es mucho más inquietante que aquellas narraciones que nos proponen realidades alternativas donde existen monstruos, alienigenas, dioses o gadgets tecnologicos cientificamente imposibles. Todas esas cosas existen porque contamos historias sobre ellas. Y las mejores son aquellas historias que nos reservamos para engañarnos a nosotros mismos. Las que nos permiten sobrellevar lo mucho o muy poco que nos queda de vida.

Los creadores de Perdidos llevaron su relato a un terreno seguro, decidieron no arriesgar con el final. (Otra cosa es la forma que adopta la narracion, y la descripción noña del final antes del final, lo que sin duda puede dar lugar a criticas mucho mas acidas). Pero desde el punto de vista estructural la decision parece acertada, porque deja vivo todo el misterio y la magia de las historias que contiene. ¿Que es poco original? Yo les pregunto, ¿que producto cultural humano puede satisfacer un criterio de originalidad como el que se suele presuponer cuando se formula esa pregunta para criticar algo? Puestos que no podemos ser originales, por lo menos inspiremonos en los mejores modelos disponibles.

Durante años la isla y sus personajes nos dieron una gran cantidad de historias -algunas muy buenas, otras muy malas-. Jack (nombre del protagonista de casi todas las fabulas anonimas que moldearon nuestra infancia) ha compartido con nosotros una buena cantidad de historias con las que pudo burlar a la muerte. ¿Que sus historias estan protagonizadas por muertos? ¿Que son ficciones? No parece un gran problema. ¿Acaso alguien cuestiona Las mil y una noches porque todos sus cuentos resultan ser una invencion de la desesperada Sherezada para posponer el momento de su muerte? ¿Podemos culpar a los creadores de Perdidos por hacerle hacer a Jack lo mismo durante seis temporadas? Podemos, pero seriamos injustos con ellos.